Paseo por el distrito minero de cromo-níquel y lavadero de diamantes de Los Jarales (Carratraca)

Home  >>  Actividades Programadas  >>  Paseo por el distrito minero de cromo-níquel y lavadero de diamantes de Los Jarales (Carratraca)

VISITA PROGRAMADA:  12 de marzo 2017

 INTRODUCCIÓN

El distrito minero de los Jarales en Carratraca conjuntamente con su contemporáneo de Ojén (Mina la Gallega) fue el núcleo minero más importante de explotación de cromo-níquel que hubo en España desde la mitad del siglo XIX cuando se descubren los primeros filones de níquel (Álvarez de Linera,1853) hasta la década de los años 40 al 60 del siglo XX. El oficial encargado de la mina José Parato nos narraba con cierta tristeza antes de morir que cuando cesaron las labores del pozo principal San Juan en el Arroyo del Moro, todavía existían gruesos filones en forma de rosario de cromita niquelífera en el fondo de la explotación a cerca de 95 metros de profundidad. Las minas de los Jarales (Rosario y San Juan Bautista)y concretamente el Pozo San Juan, se abrieron el 14 de Abril de 1941 y llegaron a estar en explotación hasta el 20 de Diciembre de 1960, marchando de forma simultánea con algunas explotaciones en la Sierra de Aguas (Mina el Sapo, el Gallego y San Agustín). El relevo histórico de este distrito minero como reserva minera estatal de interés militar y estratégica, lo tomó el municipio de Ojén con la importantísima Mina la Gallega, la cual explotaba con mayores medios de laboreo de minas y en cuatro niveles mediante el sistema de cámaras y pilares reticulares, importantes filones de cromita y niquelina encajados en la cordierita gris-azulada y los diques félsicos incluidos en las peridotitas serpentinizadas tipo lherzolitas. 

Según el excelente testimonio de Parato recogido en una entrevista informal que le hicimos el 9 de Noviembre de 2003, antes de su muerte, y como afirmaba " se trabajaban filones de cromo-níquel en la piedra de luna (una roca con cordierita, mica roja y plagioclasa), aunque los ingenieros también decían que había algo de platino y diamantes pero eso fue posterior. El mineral de níquel brillaba intensamente como el oro ante el corte del barreno, cuando le acercábamos el carburo. La profundidad del mineral era variable, habiendo ya bolsas irregulares como los rosarios y endiabladas que se perdían y aparecían, a menos de 15 metros, y hasta cerca de 90 metros. El pozo San Juan tenía una profundidad de unos 90 metros con 4 niveles de explotación, aproximadamente uno cada 20 metros de profundidad. En cada nivel de la galería horizontal había un cruce cada 25 metros". Y culminaba en su narración "El mineral se transportaba con camiones militares a la carretera de Álora y desde allí a la estación de ferrocarril de Álora, siendo el capataz Facultativo de la mina D. Luis Fernández Pozo y el ingeniero de minas del Instituto Geológico y Minero de España que supervisaba la explotación D. Antonio Ezquerra Comba".

Pozo San Juan en el arroyo del Moro

Pozo San Juan en el arroyo del Moro

Brocal del pozo San Juan

Brocal del pozo San Juan

Acceso y plataforma de apoyo para el malacate destruido del Pozo San Juan

Acceso y plataforma de apoyo para el malacate destruido del Pozo San Juan

El testimonio de Parato sin quererlo se transformó en una crónica interesantísima de la historia de la minería del cromo-níquel en nuestra provincia de Málaga, llegando a contar en aquél periodo del siglo XX, hasta 78 operarios, entre mineros, barreneros, albañiles, peones, y entibadores, una fuente de riqueza aún con reservas existentes para la comarca del Alto Guadalhorce....

En los años 60 y concretamente en 1966, siguiendo los trabajos y las pistas científicamente despejadas por Domingo de Orueta en 1917 y Enrique Rubio en 1927, sobre las prospecciones de diamantes en los aluviones de la Cañada del Pino y Arroyo del Moro, en una operación un tanto enigmática y especulativa, se montaron grandes plantas de tratamiento de áridos, y lavaderos para procesar la peridotita descompuesta e investigar su contenido en diamantes, con graves problemas debido a la falta de agua para el lavado del bedrock. Aunque el informe nunca fue accesible al público, parece ser que se hallaron algunos diamantes carbonosos impuros de 1mm, muy pequeños cuya rentabilidad era algo más que cuestionable.

 

 OBJETIVOS:

Los objetivos de la jornada  y la ruta geológica son diversos;

  • Visita geológica e histórica reivindicativa de la pérdida de nuestro patrimonio geológico y minero.
  • Nos situamos en el terreno, la geología en el arroyo del Moro, contacto del Flysch con las peridotitas y visita a las ruinas del pozo San Juan en las peridotitas deleznables.
  • Visitamos los restos del lavadero de diamantes y su razón de ser
  • Reivindicamos el espacio histórico como de alto valor geológico-minero e histórico en Andalucía (LIG) y a nivel nacional
  • Subiremos al complejo minero del Inglés, hoy desaparecido en el sotobosque.

TARIFAS

  • General 4 € (Entrada al Museo)
  • Reducida 3 € (mayores 65 años, desempleados y niños 7 a 12 años)
  • Excursiones 6 € (incluye visita guiada y documentación)
Translate »